
Uno de los buenos propósitos de este año, y de todos los últimos…, ha sido vencer esta pereza que me dan ciertos sucesos, libros, personas, hay de todo. Normalmente me bullen por la cabeza y ahí se quedan hechos humo.
Voy con el Premio Nadal. Me da mucha pereza ver siempre las mismas caras en los periódicos, la televisión…en los libros. La novela ganadora no la voy a leer porque no he leído ninguno de los que ha escrito su exultante autora y no veo el momento de hacerlo. No voy a decir si son buenos o malos, probablemente sean estupendos, pero hay miles de lecturas desde que el ser humano descubrió el otro lado, el de la ficción, que son muy buenas, comprobado, lo sabe todo el mundo, vamos. También sabemos todos que no nos va a dar tiempo en una vida de leer casi nada. Así que leeremos lo que nos atraiga y motive, aunque no seamos alumnos de ESO.
Otro tema que aumenta mi pereza hacia un buaf: las crónicas del premio, (copia-pega) No me interesa nada la vida real de los escritores ni artistas en general, salvo que haga más de un siglo que estén muertos. Mi lado es el de la ficción, ¿qué me importa cómo recuerda a sus amigos, aunque sean personajes de mi agrado y que ya he leído?, no queda bien; para qué mezclar, si salen, quien lo lea lo verá, imagino que con nombres y apellidos. La mezcla que augura: Peter Pan, fantasmas…tremendo. Sim embargo, es uno de mis libros pendientes el premiado el año pasado: Lo que sé de los vampiros. No sabía que el autor había muerto, pero la historia, incluso la portada son muy apetecibles. Está en mi pila de libros pendientes.
Volviendo al tema, si siempre ganan los mismos ¿qué será de los que escriben muy bien y no conocen a nadie? ¿Qué será de nosotros pobres lectores que nos perderemos obras estupendas a causa de esta repetición de caras, de famas, de méritos vitalicios que sirven para todo?
Este síndrome de pereza vital se agrava cuando las caras repetidas son muy jóvenes, ¡dios mío!, me jubilaré antes. Los veré toda mi vida ganando premios y contando batallitas. Es el sentimiento inverso al de descubrir un escritor bueno que se dedica a lo suyo, al que podré leer durante años.
Pues ya está, me lo quité de la cabeza.













Desapareció la página.
Soy un Snapdragon


Y si hablamos de música ya, ni te cuento.. Los medios son así, y los premios también, oportunistas, televisivos y tendenciosos la mayoría de veces. El arte choca de forma frontal con la idea de los premios, la televisión y otras fanfarrias; por eso siempre se ven las mismas caras y siempre se hace publicidad de la misma gente. El problema es que nosostros como publico nos lo creamos, olvidemos tener gustos y criterio ppio y corramos a por el siguiente libro de Perez Reverte o el siguiente disco de El canto del loco siempre…
Bueno, para eso está Internet también, aunque es difícil no perderse y descubrir algo interesante todos los días. En cuanto a los libros…se empieza por Pérez Reverte y quién sabe. De todas formas, quien no lea, eso que se pierde. Ya decía yo que estos asuntos de “vida social” me dan muuucha pereza.