
Ayer vi, TVE1, a Jesús Hermida en un programa especial por los 40 años de la llegada del hombre a la luna. Todo me producía nostalgia. El hecho: yo también me acuerdo de ese acontecimiento de mi infancia. No recuerdo haberlo visto en televisión entonces; mi recuerdo es mi abuelo asegurando que los rusos ya habían llegado y no lo iban contando por ahí, pero que, claro, aquí no lo iban a decir, de todas formas. Eso sí, lo vio entero por si había alguna irregularidad en la NASA. Más nostalgia: el propio presentador, los tiempos pasados de televisión; fue muy parodiado, pero cuenta muy bien las historias, con detalles y sin prisas. Los invitados estaban más bien de comparsa. Fue un acontecimiento histórico y científico con tintes de ficción. Antes de los tres astronautas, habían ido muchos novelistas, poetas, guionistas…era conocida por los licántropos, los vampiros y los enamorados de postal cursi; otros poetas renegaron de ella y le tiraron piedras. Los programas sobre el Universo (más nostalgia: Cosmos) dejan siempre un ánimo similar a la poesía, de haberse asomado a una realidad demasiado inmensa. A mí me gusta todo mezclado. Me siento muy acompañada por el Universo. Es uno de los pocos referentes seguros, siempre está ahí. Al menos más allá de la atmósfera las cosas funcionan. Visto en directo, en campo abierto, produce algo parecido al síndrome de Stendhal, quizás por las pocas oportunidades de hacerlo.













Desapareció la página.
Soy un Snapdragon


Pues creo que a mí también me causa mucha nostalgia la llegada del hombre a la luna, me trae recuerdos de mi familia en familia oyendo las noticias y tratando de verlo en la tele blanco y negro…